
La puntualidad no significa lo mismo en todas las situaciones. Si tenemos una entrevista de trabajo, debemos llegar a la hora —o incluso unos minutos antes—. Si hemos quedado con unos amigos para tomar algo, diez minutos de retraso pueden parecernos completamente normales. La persona es la misma, pero la norma social cambia.
Una encuesta comercial realizada en 2016 afirmaba que el 64 % de los españoles reconocía llegar entre cinco y quince minutos tarde. Sin embargo, el 92 % aseguraba que no se planteaba llegar tarde a una entrevista o reunión laboral y ocho de cada diez decía ser puntual al comenzar su jornada de trabajo. La encuesta no era un estudio oficial y debemos interpretar sus datos con prudencia, pero sugiere algo interesante: quizá los españoles no seamos impuntuales en general, sino más flexibles en determinadas situaciones sociales.
La psicología también puede explicar parte del problema. Las personas solemos calcular cuánto dura el trayecto, pero olvidamos incluir todo lo que hacemos antes de salir: buscar las llaves, terminar una conversación, cambiar de ropa o aparcar. Este error se conoce como falacia de la planificación. Aunque hayamos llegado tarde muchas veces, seguimos creyendo que esta vez todo saldrá perfectamente.
También influye lo que esperamos de los demás. Si pensamos que nadie va a llegar a la hora, nosotros tampoco queremos ser los primeros. La impuntualidad se convierte así en una norma compartida: todos llegan tarde porque creen que los demás harán lo mismo.
¿Y qué ocurre con el horario español? En 1940, España adelantó oficialmente sus relojes una hora y adoptó el horario de Europa Central, aunque gran parte del país se encuentra geográficamente más cerca del meridiano de Greenwich. Por eso, según la hora solar, nuestras comidas y cenas no son tan tardías como parecen.
Algunos estudios han encontrado cierta desincronización entre la hora oficial, la luz solar y los ritmos circadianos de los españoles. Sin embargo, esto puede explicar que comamos o nos acostemos tarde, pero no demuestra que el huso horario nos haga llegar tarde a una cita. Sería una excusa magnífica, pero todavía no podemos considerarla una explicación científica.
Tal vez la verdadera pregunta no sea si los españoles somos puntuales, sino cuánto retraso consideramos aceptable y en qué situaciones.
Completa con presente de indicativo o presente de subjuntivo
- Los datos muestran que la puntualidad __________ mucho del contexto.
(depender) - No parece que todas las situaciones sociales __________ con las mismas normas.
(funcionar) - En una entrevista de trabajo se espera que los candidatos __________ puntuales.
(llegar) - Muchas personas consideran que diez minutos de retraso no __________ demasiado importantes.
(ser) - Es posible que el huso horario español __________ en nuestros horarios cotidianos.
(influir) - No está demostrado que el desfase horario __________ la impuntualidad.
(provocar) - Cuando __________ una cita de trabajo, siempre llego con algunos minutos de antelación.
(tener) - Es lógico que la persona que está esperando se __________.
(molestar) - Me sorprende que algunas personas __________ «estoy llegando» cuando todavía están en casa.
(decir) - Dudo que los españoles __________ impuntuales por naturaleza.
(ser)
Para hablar
- ¿Cuántos minutos de retraso son aceptables en una cena, una cita médica, una clase y una entrevista de trabajo?
- ¿Llegar demasiado temprano también puede resultar molesto?
Escribe tu texto
Mi relación con la puntualidad
Escribe un texto de 200 a 250 palabras sobre tu relación con el tiempo.
Puedes comparar España con tu país, contar alguna experiencia divertida o explicar en qué situaciones eres puntual y en cuáles eres más flexible.
Incluye al menos tres expresiones con presente de subjuntivo:
- Me molesta que…
- No creo que…
- Es normal que…
- Espero que…
- Puede que…
