Un año de progreso espectacular
Cuando empezamos este curso, ya sabíais muchas cosas importantes en español. Podíais hablar en presente, contar cosas simples de vuestra vida diaria, expresar planes con perífrasis como voy a + infinitivo, explicar acciones en progreso con el gerundio, y contar experiencias con el pretérito perfecto.
También conocíais el pretérito indefinido para hablar de acciones terminadas en el pasado, y teníais una primera idea del pretérito imperfecto, aunque todavía no era un tiempo completamente cómodo.
Este año hemos dado un paso enorme.
Hemos asentado mucho mejor el imperfecto. Ahora podéis hablar de hábitos del pasado, descripciones, recuerdos, costumbres y situaciones antiguas. Ya no solo podéis decir qué pasó, también podéis explicar cómo era la vida antes, qué hacíais normalmente, cómo eran los lugares y qué sentíais en ese momento.
También hemos aprendido el pluscuamperfecto, un tiempo muy útil para explicar que una cosa ocurrió antes que otra en el pasado. Gracias a este tiempo, vuestros textos tienen más profundidad y más orden. Ya podéis contar historias con más lógica, más detalles y más naturalidad.
Además, hemos practicado mucho la diferencia entre pretérito perfecto, pretérito indefinido e imperfecto, que es una de las partes más difíciles del español para los estudiantes extranjeros. Y lo más importante: no lo habéis hecho solo en ejercicios, lo habéis usado en textos, conversaciones, anécdotas y opiniones personales.
La última clase fue una prueba muy clara de vuestro progreso. Escribisteis textos usando diferentes tiempos del pasado, y lo hicisteis muy bien. Con ayuda, con estructura y con práctica, habéis creado textos de un nivel muy bueno.
Por eso, hoy no vamos a correr. No vamos a estudiar mucha gramática nueva. Hoy vamos a mirar hacia atrás y ver todo lo que ya sabéis hacer.
Podéis hablar del presente.
Podéis hablar de planes.
Podéis hablar de cosas que están pasando ahora.
Podéis hablar de experiencias.
Podéis contar historias terminadas.
Podéis describir el pasado.
Podéis explicar qué había pasado antes de otro momento.
Eso es una progresión espectacular.
Enhorabuena por todo lo que habéis aprendido, por el esfuerzo, por la paciencia, por las risas y por lo bien que nos lo hemos pasado este año.
Ahora toca repasar, ordenar las ideas y disfrutar un poco del camino.
Cuadro de gramática: lo que ya sabemos usar
| Tiempo o estructura | Uso principal | Ejemplo |
|---|---|---|
| Presente | Para hablar de rutinas, verdades, gustos y situaciones actuales | Vivo en Estepona. Voy a clase los martes. Me gusta el café. |
| Estar + gerundio | Para hablar de una acción que ocurre ahora o en este periodo | Estoy aprendiendo español. Estamos repasando los pasados. |
| Ir a + infinitivo | Para hablar de planes o futuro próximo | Voy a viajar en verano. Vamos a terminar el curso pronto. |
| Tener que + infinitivo | Para hablar de obligación o necesidad | Tengo que estudiar un poco. Tenemos que practicar más. |
| Poder + infinitivo | Para hablar de posibilidad o capacidad | Puedo hablar mejor que antes. Podemos escribir textos más largos. |
| Querer + infinitivo | Para hablar de deseos | Quiero mejorar mi español. Queremos seguir aprendiendo. |
| Pretérito perfecto | Para hablar de experiencias pasadas conectadas con el presente o en un tiempo no terminado | Este año he aprendido mucho. Hoy he hablado en español. |
| Pretérito indefinido | Para hablar de acciones terminadas en un momento terminado del pasado | Ayer escribí un texto. El año pasado viajé a Granada. |
| Pretérito imperfecto | Para describir el pasado, hablar de hábitos o explicar cómo eran las cosas antes | Antes vivía en Inglaterra. Cuando era joven, viajaba mucho. La clase era divertida. |
| Pretérito pluscuamperfecto | Para hablar de una acción anterior a otra acción pasada | Cuando llegué a clase, ya había empezado la actividad. |
Resumen muy simple
Presente
Hablo de ahora, de mi vida normal o de cosas generales.
Ejemplo:
Ahora entiendo más español.
Estar + gerundio
Hablo de algo que ocurre ahora mismo o en este periodo.
Ejemplo:
Estoy mejorando poco a poco.
Ir a + infinitivo
Hablo de un plan.
Ejemplo:
Voy a practicar español este verano.
Pretérito perfecto
Hablo de una experiencia o de un pasado conectado con el presente.
Ejemplo:
Este año he aprendido muchos verbos.
Pretérito indefinido
Hablo de una acción terminada en un momento terminado.
Ejemplo:
La semana pasada escribí un texto.
Pretérito imperfecto
Describo el pasado o hablo de costumbres.
Ejemplo:
Antes me costaba más hablar español.
Pretérito pluscuamperfecto
Hablo de algo que ocurrió antes de otra cosa en el pasado.
Ejemplo:
Cuando empezó el curso, ya habíamos estudiado el perfecto.
Ejercicio: completa con el tiempo correcto
Esta semana corregimos del 1 al 10. El resto la semana próxima
Completa las frases con la forma correcta del verbo entre paréntesis.
- Este año nosotros __________ mucho español.
(aprender) - Normalmente yo __________ café antes de venir a clase.
(tomar) - Ahora mismo nosotros __________ los tiempos del pasado.
(repasar) - La semana pasada vosotros __________ un texto muy bueno.
(escribir) - Antes el imperfecto me __________ más difícil.
(parecer) - El año que viene yo __________ a seguir estudiando español.
(ir) - Cuando llegué a clase, el profesor ya __________ la actividad.
(explicar) - Ayer nosotros __________ de nuestros recuerdos en España.
(hablar) - Cuando vivía en mi país, yo __________ menos español.
(hablar) - Esta mañana yo __________ una conversación corta en español.
(tener)
HASTA AQUÍ. EL RESTO PARA LA SEMANA PRÓXIMA - En este curso vosotros __________ textos, opiniones y muchas historias.
(escribir) - Antes nosotros no __________ tan bien la diferencia entre perfecto e indefinido.
(entender) - Hoy la clase __________ más tranquila porque estamos repasando.
(ser) - El mes pasado nosotros __________ el pluscuamperfecto en una historia.
(usar) - Cuando hicimos la última actividad, ya __________ muchos pasados durante el curso.
(practicar) - Este año yo __________ más confianza para hablar español.
(ganar) - En verano muchos estudiantes __________ a practicar un poco en bares, tiendas y restaurantes.
(ir) - Antes de este curso, algunos estudiantes ya __________ el pretérito perfecto.
(estudiar) - Cuando empezamos, nosotros __________ frases más cortas.
(hacer) - Ahora vosotros __________ contar historias mucho mejor que antes.
(poder)
¿Quieres escribir un texto para clase? Adelante, puedes hablar de lo que quieras.
Martes 26 de Mayo… Hoy es nuestra última clase antes de las vacaciones. Buen momento para olvidarlo todo.
Cuando la música empieza a sonar sola
Patricia siempre había querido tocar la guitarra.
Un día, su padre le regaló una guitarra flamenca. Era una guitarra preciosa, de madera clara, con un sonido limpio y cálido. Patricia la miró durante mucho tiempo antes de tocarla. Tenía miedo, ilusión y respeto. No sabía tocar nada, pero sentía que aquella guitarra podía cambiar algo en su vida.
Al principio, todo fue difícil.
Patricia empezó a ir a clases. El profesor le explicó cómo poner las manos, cómo sentarse, cómo tocar las cuerdas y cómo escuchar el sonido. Ella hacía ejercicios de digitación todos los días. Ponía un dedo, después otro, después otro. A veces el dedo no iba al traste correcto. A veces una cuerda sonaba mal. A veces la mano derecha tocaba demasiado fuerte o demasiado flojo.
También estudiaba escalas. Subía y bajaba por el mástil lentamente. Una nota, otra nota, otra nota. Repetía los mismos movimientos muchas veces. Algunos días le parecía aburrido. Otros días le parecía imposible.
Después empezó a estudiar solfeo. Miraba las notas en el papel y quería entender aquel idioma nuevo. También estudió un poco de armonía. Aprendió que los acordes tenían una lógica, que las canciones tenían una forma, que la música no era solo emoción: también tenía orden, estructura y memoria.
Sus dedos empezaron a doler.
Al principio tenía la piel blanda. Después, poco a poco, se le hicieron pequeños callos en los dedos. Eran marcas pequeñas, pero para Patricia eran importantes. Eran la prueba de que estaba trabajando. Eran la prueba de que no había abandonado.
Durante mucho tiempo, su guitarra sonó regular.
No sonaba mal, pero tampoco sonaba como ella quería. Las canciones se reconocían, pero había errores. Una nota falsa. Un acorde lento. Un dedo que llegaba tarde. Una cuerda que no debía sonar. Una melodía bonita, pero todavía un poco insegura.
Y aun así, Patricia estaba avanzando.
Un día tocó una canción y su padre la escuchó desde la cocina. No dijo nada durante unos segundos. Después sonrió y dijo:
—Esa canción ya empieza a sonar.
Patricia no había tocado perfecto, pero había tocado de verdad.
Pasaron los meses. Pasaron los años.
Patricia siguió estudiando. Tocaba cuando estaba contenta y también cuando estaba cansada. Tocaba cuando tenía ganas y también cuando no tenía ganas. Practicaba escalas, acordes, ritmos y canciones. Algunas veces pensaba demasiado. Pensaba en cada dedo, en cada cuerda, en cada error. Su mente era como un ordenador: analizaba todo, corregía todo, controlaba todo.
Pero un día ocurrió algo diferente.
Patricia cogió la guitarra sin pensar mucho. No quería estudiar. No quería demostrar nada. No quería tocar perfecto. Solo quería tocar.
Se sentó, respiró y puso las manos sobre la guitarra.
Y entonces se le olvidó todo.
No olvidó porque no sabía.
Olvidó porque ya lo sabía demasiado bien.
Dejó de pensar en los dedos.
Dejó de preocuparse por los errores.
Dejó de controlar cada movimiento.
Y, de repente, la mano fue sola.
Los acordes aparecieron sin esfuerzo. Los dedos encontraron su sitio. El ritmo respiró. La melodía salió limpia, viva, imperfecta y preciosa. No era una máquina tocando una canción. Era Patricia contando algo sin palabras.
La guitarra ya no era un objeto difícil.
Era una voz.
Y Patricia ya no estaba haciendo ejercicios. Estaba volando.
La música salió de un lugar más profundo que la memoria. Salió de todos los días de práctica, de todos los errores, de todos los dedos doloridos, de todas las canciones que habían sonado mal antes de sonar bien.
El trabajo duro estaba allí, pero ya no pesaba.
La técnica estaba allí, pero ya no molestaba.
La gramática de la música estaba allí, pero ya no parecía gramática.
Solo había sonido.
Solo había emoción.
Solo había una persona y una guitarra diciendo algo verdadero.
Con el español pasa lo mismo.
Al principio hay que pensar en todo. El presente, el perfecto, el indefinido, el imperfecto, el pluscuamperfecto. Una palabra, otra palabra, un verbo, una terminación, una frase. A veces un verbo no va al tiempo correcto. A veces una frase sale lenta. A veces falta una palabra. A veces hay miedo a equivocarse.
Pero cada ejercicio cuenta.
Cada texto cuenta.
Cada conversación cuenta.
Cada error cuenta.
Cada clase cuenta.
Un día, sin hacer ruido, algo cambia.
La frase sale antes de pensarla demasiado.
El verbo aparece.
La historia avanza.
La conversación respira.
Todavía hay errores, claro. También Patricia se equivoca a veces cuando toca. Pero ya no importa igual. Porque el idioma empieza a sonar. Porque ya no es solo gramática. Ya no es solo estudio. Ya no es solo esfuerzo.
Es comunicación.
Es memoria.
Es vida.
Es vuestra voz en otro idioma.
Habéis trabajado mucho. Habéis repetido, habéis escrito, habéis escuchado, habéis hablado, habéis dudado y habéis vuelto a intentarlo.
Por eso, pronto, el español va a empezar a salir con más naturalidad.
No porque sea fácil.
Sino porque ya habéis hecho el trabajo difícil.
La música está cerca.
Y cuando empiece a sonar, vais a entender que todo este camino ha merecido la pena.

Gracias por un año excelente, ahora os toca ‘olvidar’ las clases y disfrutar del verano
Paco Naranjo
